El mayor interés artístico de la Sala de Luis XVI o
Salón de Baile, una vez más, se sitúa sobre las
cabezas de los visitantes. La mano del genial artista Manuel Domínguez
decora el amplio techo con un tema central, muy acorde con la finalidad
del salón de baile, que es la Alegoría de la Música,
flanqueada por ambos lados por la Alegoría del Otoño
y la Alegoría de la Primavera, así como por dos frisos
de amorcillos que refuerzan el carácter alegórico y
decorativo